Se incorpora Puerto Rico Institute of Green Economics,Inc una organizacion Sin Fines de Lucro para:
EN BLANCO, NEGRO Y VERDE
Cuantas Medallas de Oro queremos para los Juegos Centroamericanos de Mayagüez 2010 Ya todos sabemos que el verano del 2010 se estará llevando a cabo en la ciudad de Mayagüez los Juegos Centroamericanos. Hasta el momento, lo que los medios noticiosos han resaltado han sido los temas de controversia de rigor que surgen a raíz de la planificación de los juegos centroamericanos. ¿Vendrán o no vendrán los hermanos atletas de la vecina nación de Cuba? ¿Estarán las instalaciones listas para llevar a cabo los eventos? ¿Estará uno de los partidos políticos apoyando el deporte nacional con las muelas de atrás porque va en contra de sus intereses de integrar a Puerto Rico plenamente con Estados Unidos? ¿Estará el otro partido usando el deporte para jugar a la política partidista de tal manera que se posicionen como defensores de los deportes nacionales? ¿Abuchearán a Luis Fortuño como sucedió con el ex gobernador Carlos Romero Barceló durante los Juegos Panamericanos del 1979? Y recientemente la nueva controversia, traída por los pelos, sobre los acuerdos económicos entre el Comité Organizador y el canal de televisión WIPR. Se le ha dado muy poca cobertura resaltando los atletas y las disciplinas deportivas que tienen una oportunidad de sobresalir en los juegos. Casi nada de análisis serio y sostenido sobre las oportunidades que ofrecen los juegos para desarrollar una política de desarrollo sustentable que incluya eco turismo, desarrollo empresarial regional y transporte colectivo… salvo una conferencia dictada por unos profesores en la Pontificia Universidad Católica titulada, “Impacto Económico de los Juegos en la región Portal del Sol”. Y ciertamente NADA sobre el impacto ambiental y sobre nuestros recursos naturales que significa la aglomeración de decenas de miles de visitantes y atletas que se reunirán desde el 17 de julio al 1 de agosto para competir, alimentarse, ser transportados, consumir y dormir durante esos días de celebración. Esto, a mi me sugiere, que se le ha dado atención, en los medios, a todo lo que tiene el potencial de crear polémica…A todo lo que fomenta la división. ¿Pero no se supone que el DEPORTE sea ese gran ente unificador…? Después de todo en el deporte hay algo para todos los gustos…para los más de derecha existe la satisfacción de ver el atleta que por mérito propio y entrega se crece y obtiene una victoria de carácter individual. Para los más de izquierda, tienen los deportes en equipo donde cada uno tiene su posición, donde la aportación de cada cual es para el bien colectivo, y sin cada uno el equipo no puede salir por la puerta ancha. Y para otros, pues, están los deportes en el agua, de velocidad, de precisión, de fortaleza física y mental…en fin hay algo para todos en el Deporte…inclusive las palmaditas en el Derriere son las que le llaman la atención a algunos espectadores. ¿Y porque la división, porque ese comportamiento casi patológico por algunos en la política y los medios de enfocarse en la controversia? Este artículo no pretende contestar esa pregunta en particular. Nuestra intención es dejar plasmado un tema donde todos podemos unirnos para crear un consenso y decirle de manera contundente a nuestros representantes de gobierno que queremos un plan enfocado para lograr una simple y sencilla meta. Esa meta es…LA MEDALLA DE ORO EN LA CONSERVACION AMBIENTAL Y DESARROLLO SOSTENIBLE PARA LOS JUEGOS MAYAGUEZ 2010. ¡QUEREMOS UNOS JUEGOS VERDES! He escuchado comentarios que es imposible lograr hacer eventos de esta envergadura que conglomeren decenas de miles de personas de manera Eco-amigable. He escuchado otros que intentan argumentar que los eventos deportivos, fiestas patronales, u otros eventos de esta índole “pasen con ficha” para usar un término de pueblo que todos entendamos. Respetuosamente entiendo que estas visiones son de óptica angosta y cada día más van quedando atrás. No se le puede tener miedo al bulto. Ya no es aceptable decir, “que bueno si pudiésemos reciclar, conservar energía o generar con fuentes renovables, pero es que cuesta mucho” como me dijo recientemente un alcalde, que por cortesía profesional y algún vínculo de amistad que nos asocia mantendré en anonimato por el momento. Pero advertido queda que también El quedará en la visión del pasado si no ajusta sus posturas en términos ambientales. Repito lo que le dije privadamente “la democracia se nutre de la renovación de ideas y personas que vengan de otros campos que no son los tradicionalmente políticos o de familias políticas”. Pero les admito, la idea de unos Juegos Verdes no es de mi creación. Tengo conocimiento que por lo menos desde los Juegos Olímpicos de Sídney, Australia en el verano del 2000 se escuchan voces cada vez más insistentes haciendo un llamado a considerar los aspectos ambientales y de recursos naturales durante la planificación y ejecución de los eventos deportivos. Ya para el 1999 se hablaba de los “Green Olympics” y de los Juegos del Milenio que cambiarían el curso de cómo planificar y ejecutar estos eventos masivos de tal manera que se pudiese minimizar el impacto sobre el medio ambiente. Y aunque no hubo un despliegue de publicidad concertado para dar a conocer las iniciativas ambientales que adoptaron por razón de los Juegos, el Comité de Sidney logró unos acuerdos importantes a favor del ambiente. Les detallo algunas de las iniciativas adoptadas: 1) se instalaron en sobre 2,000 casas paneles fotovoltaícos con la capacidad de producir aproximadamente 1 millón de kilovatios hora por año; 2) se construyeron humedales naturales para servir de filtro a millones de galones de agua usada y de precipitación con el fin de suplir para uso de inodoros e irrigación; 3) se interconectaron muchos centros de comercio, áreas de recreación pasiva, parques industriales, con áreas estratégicas en zonas residenciales de manera tal que las personas tuviesen buenas alternativas de transporte colectivo, y uso de métodos alternos de transporte como las bicicletas y el caminar por veredas verdes que interconectaban áreas. Lo trascendental de estas iniciativas fue que se sentaron a la mesa de planificación personas representativas de varios grupos (desarrolladores, miembros de Green Peace, representación de aborígenes australianos, miembros del gobierno, la academia y comité planificador de los juegos, entre otros) para adoptar medidas que fomentaran algún tipo de desarrollo sustentable. Mostraron voluntad, invitaron a la mesa de discusión representación de diversos sectores y lograron adelantar el desarrollo de una política de planificación amigable al medio ambiente. Desafortunadamente en los Juegos de Atenas, Grecia del 2004, decidieron por la óptica angosta y estrecha de “pasar con ficha” y no adoptaron medida alguna de conservación o desarrollo sostenible que amerite resaltar. Argumentaron que el elemento del gasto por seguridad debido a la proximidad de los ataques terroristas en las Torres Gemelas causaba un drenaje en el presupuesto de los Juegos y toda consideración de índole ambiental fue descartada sin mayor oposición. Hábilmente el momentum para lograr unos Juegos Verdes los retomó el gobierno de China para los juegos olímpicos del 2008. Las iniciativas, de carácter política pública ambiental y de construcción eco-amigable son dignos de emularse en mucho de sus aspectos. Y aunque hay sus detractores, que entienden que no fueron tan lejos como debían, Beijing demostró una gran capacidad de voluntad política para logar resultados ambientales. Quien esté interesado en los detalles específicos de la organización y resultados durante los Juegos Olímpicos de China, los refiero a http://en.beijing2008.cn/12/12/greenolympics.shtml donde se detalla el tema, Green Olympics Challenge vs Progess. Vale la pena resaltar, sin embargo, varias iniciativas adoptadas por Beijing que sientan la base y sobre los cuales próximos eventos pueden nutrirse. Adoptaron guías estrictas para el uso de materiales de construcción de manera tal que su efecto sobre el medio ambiente fuera el mínimo posible. Igualmente incorporaron tecnología moderna para incorporar luz natural en sus eventos, logrando que el Coliseo de TaeKwonDo se iluminara mayor mente con luz natural, evitando así el uso de lámparas artificiales. El ahorro en esa medida solamente, para un evento mundial de tal magnitud resulto en una reducción de emisiones millonaria en gases de efecto invernadero. Las medidas e incentivos de conservación de agua, tanto a nivel industrial/comercial, como a nivel residencia/escuela fueron extremadamente efectivos. Emprendieron en una campaña masiva sobre la concientización del uso de agua y energía. Nadie se llame a engaño, Beijing no se convirtió en una utopía de desarrollo sostenible ni de conservación ambiental. Sin embargo, hábilmente utilizaron el foro de atención mundial que les brindaron los juegos para adoptar iniciativas de carácter conservacionista y desarrollo Verde. Esto los proyectó como un gobierno ágil, vanguardista y con conciencia ambiental. No hay duda, que sobre esa proyección, Beijing particularmente y China de manera más amplia estará apostando por las próximas décadas para atraer turismo, industria y buena voluntad en temas de liderato internacional. Mayagüez en particular y Puerto Rico a nivel regional, debe aspirar a lograr lo mismo. Puerto Rico debe declarar a la mayor brevedad posible que los Juegos Centroamericanos del 2010 serán unos Juegos Verdes. No tenemos el lujo que nuestro legado para estos juegos sea si se quedaron una decena de atletas cubanos con el grupo del exilio cubano local. Que no sea nuestro legado si el amigo David Bernier logró más aplausos o abucheos que el también amigo Luis Fortuño. Al contrario dediquémonos a que nuestro legado sea uno de carácter permanente en la región. Que se encienda la antorcha de la competencia por el desarrollo sostenible, en el Caribe y Centro América. Competiremos por una conciencia ambiental tan marcada como nuestros amigos de Costa Rica, seremos decididos y creativos como algunos gobiernos Chilenos han sido, nos vamos tú a tú con la belleza de los paisajes Jamaiquinos y fortaleceremos las destrezas de servidores turísticos como los que comúnmente encontramos en la Republica Dominicana y otras islas menores del Caribe. Entiendo que esa meta nos puede unir como pueblo…y nuevamente convertir al Deporte en un Ente Unificador para todos los puertorriqueños. Digamos en unísono, QUEREMOS LA MEDALLA DE ORO PARA EL DESARROLLO SOSTENIBLE DE LOS JUEGOS CENTROAMERICANOS, MAYAGUEZ 2010.
Publicado 22 febrero 2010